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Excavation of Tres Zapotes Stela D, 1939

Trabajando en el Campo

Miguel Baltasar, the foreman, calls the roll. Cap at Tres Zapotes, 1939 (wetmore 596. Photograph by Alexander Wetmore, Smithsonian Institution Archives)
Miguel Baltasar, the foreman, calls the roll. Camp at Tres Zapotes, 1939 (wetmore 596. Photograph by Alexander Wetmore, Smithsonian Institution Archives)

En los finales de la década de los 1930, mucho de Veracruz y Tabasco fue cubierto de jungla o bosque de vegetación segundaria. Antes de la primera temporada de campo en Tres Zapotes, 1939, Clarence Weiant salió para preparar para la llegada de los otros miembros de la expedición. Mandó transportar provisiones y herramientas al sitio, construir casas – de materiales disponibles localmente, como ramos de palmera y palos de madera – y despejar el sitio mismo de vegetación.

Cada año la expedición consistía en 4 a 7 personas a lo máximo. Trabajadores locales hicieron mucho del trabajo duro, como despejar el matorral, excavar el sitio y mover los pesados monumentos de piedra. Las tripulaciones consistían en unos 15 a 30 hombres de comunidades cercanas. Este arreglo parecía funcionar muy bien para los dos partidos: la expedición podía contar con una tripulación que estaba acostumbrada a trabajo físico duro en un clima caliente y húmedo, los trabajadores locales ganaban dinero en efectivo en una economía en que tales oportunidades eran limitadas. Según las normas americanas, la mano de obra era barata. En una carta del 6 de enero de 1939 Stirling le escribió a Wetmore:

Todo aquí es sorprendentemente barato. El peso ahora vale unos 20 centavas. La mano de obra es 1 1/3 pesos al día. En esta sección aislada la gente es bastante incorrupta, son buenos trabajadores, y no hay que vigilarlos. Tienen ganas de trabajar y se compiten los unos contra los otros por el privilegio de estar trabajando así que para que todos estén contentos mandamos trabajar a las tripulaciones en tandas alternantes.

El propósito primario de la primera expedición a Tres Zapotes fue explorar el territorio y una cultura todavía no identificada. Varios años más tarde, Weiant escribió en su informe sobre la expedición a Tres Zapotes:

Se creía más deseable como un comienzo, hacer tantas operaciones para sacar ejemplares como era posible para aprender totalmente el carácter del sitio, dejando para una segunda temporada la tarea de determinar si métodos de campo más exactos podrían producir resultados significantes.

La excavación de Tres Zapotes se intensificó en 1940. Durante esta segunda época Stirling emprendió un viaje exploratorio a La Venta y Cerro de las Mesas. Esto lo llevó a Stirling a enfocar la tercera expedición en 1941 en Cerro de Mesas en Veracruz, y la cuarta y quinta expediciones en 1942 y 1943 en La Venta en Tabasco.

En 1944 Stirling condujo la sexta expedición para explorar otras áreas de Tabasco y Campeche. Identificó un nuevo sitio en San Miguel en Tabasco y en Corral Nuevo en Campeche, pero no se emprendieron expediciones posteriores a estos dos sitios.

Una expedición de 1945 lo llevó a Stirling a Chiapas, principalmente al sitio de Piedra Parada. Hacia el fin de la temporada de campo de ese año, la tripulación de Stirling visitó el pueblo de Tenochtitlán, en el Río Chiquito en el sur de Veracruz. Durante los dos días que pasaron en este sitio, encontraron y excavaron dos cabezas colosales y varios otros monumentos. Stirling volvió a San Lorenzo-Tenochtitlán en su octava expedición arqueológica en 1946, donde encontró tres más cabezas colosales. Aunque San Lorenzo-Tenochtitlán resultó ser un sitio muy rico e interesante, fue la última expedición que condujo Stirling, ya que puso su atención en otras áreas de Centro- y Suramérica.

El trabajo de campo de Stirling durante ocho expediciones arqueológicas llevó al descubrimiento de muchos monumentos y artefactos impresionantes. Su trabajo fue de gran importancia a pesar del hecho de la investigación. Muchos han seguido en las huellas de Matthew Stirling. Arqueólogos mexicanos sobretodo y cientistas de EE.UU., Europa y Asia continúan a explorar la arqueología olmeca, constantemente añadiendo a nuestra comprensión de lo Olmeca.

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